El tradicional mercado de San Juan
• Un lugar en donde tus sentidos se llenarán desde los olores y sabores caseros, hasta los más gourmet.
Esta vez no nos vamos tan lejos de la ciudad y nos dirigimos al centro histórico, pero no es un museo, aunque tiene algo de eso; se encuentra en lo que fue una de las principales cigarreras de la ciudad de México, en la calle de Ernesto Pugibet, un lugar como ninguno por la gran variedad de ingredientes para cocinar, desde atún completo hasta la fruta más colorida. ¿A qué lugar nos referimos? Pues nada menos que al mercado de San Juan.
A unas cuadras del eje central se encuentra el mercado; por fuera parece uno de los muchos que existen en la ciudad, pero poco a poco al entrar, te das cuenta que llegaste a un lugar diferente. Podrás ver desde el clásico puesto del mercado tradicional de frutas y pollo, hasta un pasillo lleno de los quesos, jamones, panes, aderezos especializados, gourmets y carnes variadas, muchos de los cuales te aseguro que nunca has escuchado y la mayoría de ellos catalogados como artesanías culinarias.
Camina entre los numerosos locales y piérdete en los olores, colores y sabores de quesos españoles, alemanes, franceses, argentinos; y para que no te quedes con el antojo, prueba una de las diferentes “tapas” españolas de los numerosos tipos de jamón serrano al igual que los quesos; si quieres impresionar y tu bolsillo lo permite, una “tapa” de caviar no sería mala idea.
Siguiendo con el recorrido de este mercado de San Juan llegarás a la parte de las frutas, donde va desde las más comunes hasta frutas exóticas como la fruta del pan, malanga y ñame, que son tubérculos de la parte del Caribe; además de hongos gourmet de todos los tipos, entre una gran variedad de frutas y verduras. Muy cerca de ahí está una sección de aves, pero no de pollos solamente, encontrarás codorniz y sus huevos, pato, pichón, pavo, tórtola, así como una gran variedad de huevos.
Pero si pensabas que no podía haber algo más exótico para tu comida, aún falta que llegues al local donde venden los ingredientes de la comida prehispánica que no pueden faltar en tu mesa, como los gusanos de maguey, escamoles, caracoles de tierra y chapulines; aquí también aplica el lema que anteriormente leímos: “si se ve bien, cómelo”. Nada como una buena salsa para darle sabor al chapulín, Aquí aplica un buen lema de viajero: “si huele bien, cómelo” muchas de las veces el platillo no se ve bien y lo juzgamos por la apariencia pero enguanto lo probamos no podemos dejar pasar la oportunidad de probarlo de nuevo.
Es una experiencia que no puedes dejar pasar en tu visita al Centro Histórico, y si buscas una ruta diferente a la habitual puedes empezar desde este punto, donde te pierdes en el mundo de color de los puestos de fruta; en el olor y sabor de los grandes quesos del mundo, acompañados de un vino tinto, y en la gran variedad de carnes y pescados, que al juntarse en tu plato hacen de cada bocado un mundo de sensaciones que esperan ser descubiertas.
¿Qué llevar?
• Ropa cómoda, como mezclilla y tenis.
• Estomago vacío.
• Calzado cómodo.
¿Qué no llevar?
• Mochilas y bultos grandes, no hay lugar donde puedas dejarlos.
• Abrigos y chamarras abultadas.
• Estómago lleno.
• Calzado de plataforma o tacones, puedes resbalarte.
¿Cómo llegar?
El mercado San Juan está ubicado en la calle de Ernesto Pugibet, entre Luis Moya y José María Marroquí, a unas 4 cuadras del Eje Central Lázaro.
Si vas por metrobús, la línea de Balderas es la más cercana; te bajas en la ciudadela y caminas por la calle Ernesto Pugibet,
Por metro es la línea 8 de San Juan de Letrán y de la estación San Juan de Letrán.
Si vas por auto, el mercado tiene algunos cajones de estacionamiento; si está lleno, a unas calles encontrarás varios estacionamientos públicos.
Tip: Empieza por los quesos para que su aroma despierte tu curiosidad.
IMPORTANTE: Si en tu visita te topas con alimentos muy exóticos y tienes dudas, es importante que antes de cualquier compra te asesores con la Ley General de Vida Silvestre para evitar llevarte malas sorpresas en este recorrido.
Por Raul García
FB Raul García Viajes
Twitter @RaulGViajes