Y LA CARABINA... DENUNCIA EXPRÉS
Señor Armando Gordillo, agradezco su espacio para ser leído, le envió un saludo cordial.
Fui asaltado caminando sobre Periférico (¡qué extraño! ¿verdad?...). Aun queriendo disfrutar plenamente mi día de descanso, quise que el agravio no quedara impune de mi cuenta, por lo que fui a denunciar el hecho un domingo en uno de los módulos exprés en un centro comercial. No conocía el procedimiento, de haberlo sabido no hubiese denunciado, pues la denuncia exprés pasó de estar ahí a ser mandado a una comandancia por el centro de Tlalnepantla y luego volver con una firma a dicho centro (se supone que es tarea de la autoridad coordinarse). Creí que la denuncia había acabado, qué ingenuo fui, se me dijo que iba a ser citado en Barrientos para que continuara la investigación de lunes a viernes de 9 a 3, a lo cual respondí que yo laboro de 9 a 6 en ese mismo lapso, me contestaron que tenía que ir forzosamente en el horario que me dijeron para seguir el proceso, si no ahí terminaba la denuncia (creo que no saben que la gente que trabaja tiene horarios diferentes a ellos o simplemente no les importa). Jamás fui citado ahí, lugar que por cierto no me queda a la vuelta de la esquina e incluso uno se expone yendo allá, ¿dónde quedó lo exprés? Por este tipo de situaciones hay tanta impunidad. Se ha pedido por la vía institucional que la autoridad trabaje, dicen que lo harán, no lo hacen, argumentan, cuando se sabe repuesta de ellos, que no tienen patrullas ¿y qué acaso no tienen pies? El colmo de esta situación de inseguridad es saberse espiado mediante fotografías tomadas a casas habitación por un vendedor de dulces (esto me perturbó, aunque pensándolo fríamente, creo que somos vigilados por el hampa desde hace tiempo cotidianamente todos los que vivimos en estos municipios, lo comento para que tengamos precaución). Espero que no lleguemos al extremo de ser extorsionados en nuestros hogares y ver amenazadas, más, a nuestras familias, amigos y vecinos, ya ven lo que ha pasado en Michoacán y que también ocurre en otros estados, temo decir que siento que nos dirigimos hacia allá, ojalá me esté equivocando. No se vale vivir con miedo en nuestra comunidad, la gente se va, los comercios no prosperan, la mayoría honrada pierde. No expreso algo que no se sepa, sólo recalco que ahora que se van acercando tiempos electorales tengan presente a los funcionarios que hacen precampañas huecas y disfrazadas con lonas por doquier que para eso sí están buenos, no de publicidad vive el pueblo, tampoco de despensas, su trabajo no se ve. Como no pueden, no saben o no les interesa, ¡deberían renunciar y no aspirar a cargos futuros!
Javier Trujillo