CARTA AL COLEGIO LIMAC
Presente
A QUIEN CORRESPONDA:
Amablemente quiero distraer su atención, para hacerles saber mi opinión que aunque en éste caso es personal, no deja de coincidir con las de los demás vecinos residentes de esta calle de Viveros del Rocío.
Hemos visto con sorpresa, porque nadie tuvo la atención de notificarnos a sabiendas de los inconvenientes que lógicamente habría de traernos, y además con desagrado, las molestas obras de expansión que iniciaron hace aproximadamente tres meses en los que esta calle ha quedado enteramente a su disposición, ya que han trabajado a marchas forzadas sin importar si es de madrugada o está amaneciendo o si es domingo día de descanso al que todos tenemos derecho. Simplemente, los vecinos no hemos existido para ustedes, ni para la asociación de colonos a la que simplemente le interesa rentar "su salón de eventos".
Aunque sus obras están por terminar (así lo espero), se ve venir uno de los problemas más delicados que originan las escuelas: el caos vehicular y el bloqueo de nuestras entradas por parte de sus "madrecitas" que atrevidas y groseras además de prepotentes no respetan a nadie y que con tal de no caminar, insisten en estacionarse en la misma calle porque "nada más es un momentito" sabedoras de que no hay lugar disponible en ésta calle al menos durante las 12 horas que duran sus actividades.
Ustedes saben muy bien a lo que me refiero... estas lineas no deben extrañarlos, solo les pido:
A).- Que eduquen a sus padres de familia para que respeten nuestro espacio y nuestro tiempo.
B).- Que su personal de guardia, por ningún motivo, haga concesiones para estacionarse momentáneamente enfrente de nuestras entradas, ya sea por simpatía o mediante alguna dádiva, y
C).- Que rediseñen para que aligeren y expediten, (ninguna madre de familia debe de pararse para platicar con ninguna maestra), sus operativos de recepción y entrega de alumnos que ahora lógicamente, serán más numerosos, pero pensando en nosotros sus vecinos, que tenemos más derechos que ustedes, para no sufrir las consecuencias del desorden vehicular que redunda además de los disgustos, hasta en que, los servicios más comunes como son la basura, el gas, los taxis, etc. no quieran entrar a esta calle.
Agradecido por la atención que me presten y deseando solo la armonía entre vecinos a los que nos toca compartir y solucionar un añejo problema, me pongo a sus órdenes.
Arq. Guillermo Angeles Maya.