CHIRIGOTEANDO
Lleno estoy de razones para afirmar que en el mundo entero hay serios conflictos en unas partes con menos intensidad y en otras al borde del caos total. Omito precisar los nombres de las regiones por ser conocidas por todos. México no podía ser la excepción tiene graves desafíos y grandes riesgos por más que el gobierno insista en presentarnos un país en movimiento hacia la seguridad, la prosperidad al éxito en todo sentido. La pura verdad y después de cualquier análisis bien intencionado el México expuesto por Peña y sus aplaudidores es totalmente ajeno al real, y no es que no vean la realidad nacional sino con toda intención y por motivos de total interés personal y de partido tratan de vendernos la imagen que a políticos corruptos les conviene a muy alto costo salido de las arcas públicas. Bueno, mejor dicho malo y, ¿ qué estamos haciendo nosotros como pueblo? ¿Criticar, permanecer indiferentes, lamentarnos o esperar que san Juan Diego nos haga el milagro? Mi apreciación es de que puede operarse un milagro pero éste está condicionado a que primero cada uno de nosotros aportemos lo que tenemos que aportar, no hacerlo es tristemente claudicar a nuestro derecho consagrado por la Constitución aunque remendada sobre los remiendos pero está aún vigente.
QUE
podemos aportar como ciudadanas y ciudadanos interesados en ir construyendo un país más amigable para todos los sectores de la comunidad. Es imperativo que echemos un vistazo a nuestra sociedad. Según los estudiosos afirman que nuestra población está en plena decadencia que se ha apartado de los valores y principios éticos que orientaban la conducta de nuestros antepasados. Tal vez no les falté la razón pero no está todo perdido. Estamos a tiempo para enderezar lo que tengamos que enderezar siempre y cuando hombres y mujeres nos pongamos la pilas e iniciemos la batalla. Veamos primeramente en que hemos venido fallando y con fe suprema y con la antorcha de la esperanza encendida pongamos manos a la obra en la reconstrucción de una sociedad equitativa, generosa, solidaria, participativa y si en algún momento sentimos desaliento y ganas de tirar la toalla hay que tener presente siempre que no estamos solos las fuerzas invisibles de la naturaleza acudirán en nuestro auxilio una vez que hayamos desplegado todo lo que está de nuestra parte. Nadie vendrá a hacer lo que solamente los mexicanos tenemos toda la obligación de hacer por nuestro propio bienestar y por el de las generaciones futuras. ¿No cree usted?
INFORMALIDAD
No cabe la menor duda que para la mayoría la economía informal es una lacra que por razones distintas ha venido sobreviviendo desde los lejanos tiempos del presidente Gustavo Díaz Ordaz ( 1964/1970). La economía informal es fuente de votos y de ingresos nada despreciables para la autoridades y por eso éstas le dan espacios y protección policiaca. Nada les importa a las autoridades que esos espacios se conviertan en un estorbo en las vías públicas para peatones y automovilistas y que al no contar con instalaciones sanitarias sean también focos de contaminación y representen un peligro para la salud por exhibir los alimentos en la intemperie. Ah, pero eso no es todo sirve también para todas aquellas personas que su incapacidad o por convenir así a los intereses de las empresa éstas les dan de bajá, así mismo la economía informal es refugio de los que buscan trabajo y no lo encuentran y por aquellas personas que emigran del acoso fiscal. Dicho lo anterior resulta muy difícil que en la presente administración baje al por lo menos un 50% según lo prometió Peña Nieto. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS POR LA JUSTICIA, y los invito a que envíen sus comentarios a [email protected] y hasta la próxima chirigoteada, amigos.