1968
En 1968 develó en el comportamiento histórico del régimen autoritario, dos deformaciones de las elites mexicanas sobre la modernización . Una entiende modernizar como modernizar lo que se dice -de ahí la obsesión con cambiar leyes y el enorme peso de la retórica y de la hipérbole en sus narrativas-, aunque no se cambie lo que se hace -que sería la verdadera prueba de ácido de las modernizaciones .
La otra es una contradicción en los términos: agentes pre-modernos con métodos pre-modernos -incluidos los garrotazos y la represión - queriendo promover modernizaciones. No hay nada más pre- moderno que la ausencia de transparencia, de rendición de cuentas y de propósitos inclusivos contrarios a la búsqueda presente moderna del privilegio y la impunidad.
Gustavo Gordillo