Recorriendo El Cañón del Sumidero, en Tuxtla Gutiérrez
Seguimos en este viaje increíble por los ríos y cascadas de Chiapas; esta vez nos dirigimos a un destino situado en Tuxtla Gutiérrez, es un cañón de un poco más de 1000 metros de altura, con una profundidad de 250 metros y por el cual corre el río Grijalva. ¿Sabes a dónde nos llevaron nuestras botas de viaje? ¡Así es, nos vamos recorrer el Cañón del Sumidero!
Para nuestro recorrido nos despertamos justo en el alba de la mañana, cuando aún está quieta la ciudad, para dirigirnos al lado sur de Chiapa de Corzo, justo donde inicia el Cañón del Sumidero; ahí nos encontramos con turistas nacionales e internacionales para llegar a el “muelle” es pequeño y abordamos lanchas rápidas, ya arriba y poco a poco nuestro guía comienza a acelerar la embarcación mientras pasamos el antiguo puente, ya desaparecido, y el nuevo que lo remplazó; atravesamos un pequeño control del parque nacional y nos adentramos de lleno al Cañón. Adelante, las paredes nos empiezan a envolver de un lado y del otro, pareciera que están emergiendo desde las profundidades del río Grijalva.
Con una antigüedad de 12 millones de años, es una de las fallas geológicas más espectaculares, no sólo de México, sino de América. En sus pequeñas orillas observamos cocodrilos que se confunden con los colores de la roca; nuestra vista se abre y descubrimos que no sólo existe uno, son varios más descansando y tomando el sol. Más adelante nos topamos con cientos de aves, los llamados zopilotes, que se bañan en las orillas y secan sus alas al abrirlas en dirección a los rayos del sol.
Al seguir con nuestro paseo, comenzamos a ver figuras en el borde de las paredes del cañón, una en particular nos llamó mucho la atención porque parece un árbol de navidad; tiene una pequeña caída de agua que durante cientos de años hizo formaciones de roca muy peculiares y por efecto de la misma cascada comenzaron a crecer musgos y arbustos en cada “escalón” de la piedra. No podemos creer lo que ven nuestros ojos, nos quedamos boquiabiertos ante tal belleza y majestuosidad de las paredes y de la abundante vida que en ella se desarrolla. También encontramos un altar en una pequeña gruta que los mismos lancheros crearon y dedicaron a la Virgen de Guadalupe, para que los socorra en sus trabajos dentro del Cañón.
Llegamos a la parte más alta del Cañón del Sumidero, nos cuentan que es ahí donde un grupo de indígenas cercados (después de una gran batalla) por el enemigo español, decidieron lanzarse a las aguas del río Grijalva; familias enteras tiñeron de rojo las hoy aguas azules, dando cuenta del orgullo de los indígenas que prefirieron morir antes de ser esclavos de la dominación española.
Continuando con el recorrido, las paredes del Cañón comienzan a abrirse; llegamos por fin al límite navegable del río Grijalva, la Presa Chicoasén, formalmente tiene el nombre de Presa Moreno Torres y es llamada así por el exdirector general de CFE (Comisión Federal de Electricidad), es sin duda impresionante y una gran obra de la ingeniería, completada en el año de 1980. Tiene una capacidad de algo así como 1376 hectómetros (mil millones de litros) cúbicos de agua y cuenta con una altura de 261 metros, convirtiéndola en una de las diez presas más altas del mundo.
En un giro rápido, nuestro guía nos comenta que es tiempo de regresar. Pisando el acelerador a fondo, nos lleva por las enormes paredes de piedra del Cañón del Sumidero, saltamos un poco por las mismas olas y corrientes del río Grijalva, lo que lo hace un poco divertido y extremo, en esos instantes -donde las gotas de agua golpean nuestro rostro y el viento vuela nuestro cabello- cerramos los ojos y nos dejamos llevar, dibujando una enorme sonrisa en nuestro rostro mientras recordamos las grandes bellezas naturales junto con las creadas por el hombre. Sabemos muy dentro de nosotros que será un viaje que recordaremos toda nuestra vida.
¿Qué llevar?
• Rompevientos.
• Pantalón resistente al agua.
• Cámara fotográfica resistente al agua (ideal).
• Lentes de sol
• Puedes llevar sandalias, sólo ten precaución cada vez que asciendas y desciendas del bote.
¿Qué no llevar?
• Ropa delicada.
• Calzado delicado como gamuza.
• Sombrero, el viento lo puede volar por la velocidad del bote y no podrás recuperarlo
Puedes consumir alimentos arriba de la embarcación, pero recuerda depositar la basura en los botes del muelle, evita arrojar basura al río; es de todos y todos tenemos la responsabilidad de cuidarlo y mantenerlo limpio.
Por: Raúl García
@RaulGViajes