Pirámides del Sol y la Luna en Teotihuacán
• Descubre los secretos que estas pirámidas han guardado a través de los años.
En nuestra aventura recorreremos dos de sus principales pirámides en Teotihuacan; ellas representan los astros en el cielo que crean vida en la tierra, no pueden existir uno sin el otro en la mitología mexica.Seguramente ya sabes qué monumentos históricos descubriremos: la pirámide de la Luna y del Sol ¡acompáñenme!
Nos dirigimos ahora a estas enormes y bellas construcciones prehispánicas, con el sol que se comienza a filtrar por entre las nubes, cayendo sus rayos de luz sobre la Pirámide del Sol; ésta es la segunda en tamaño de toda Mesoamérica, sólo detrás de la Pirámide de Cholula. Las dimensiones de la Pirámide del Sol son tan enormes que se pueden observar a kilómetros de distancia, desde su base notamos su enormidad cuando comenzamos a subir por sus escalones, los cuales son pequeños para subir y bajar de lado, no porque las personas de aquellos tiempos tuvieran pies pequeños, sino por que al subir y bajar de costado nunca se les da la espalda a los Dioses.
La pirámide tiene unos 63 metros de altura y su base es de 225 metros por cada lado. Su construcción cuenta con cinco cuerpos, y adosada de tres cuerpos. En sus inicios, en donde actualmente se encuentra la gran pirámide, existía un muro que no tenía asociación con las otras estructuras.
Curiosamente, la imagen actual es una restauración entre los años de 1905 y 1910, por el Centenario de la Independencia fue criticada, ya que se basaron en los modelos egipcios.
Llegamos a la cima y la vista es increíble, podemos ver toda la Calzada de los Muertos y el Templo de la Serpiente Emplumada. Nuestro siguiente destino: la Pirámide de la Luna.
Tomamos un pequeño respiro mientras el sol comienza a asomarse una vez más por entre las nubes, después de un merecido descanso y de apreciar la hermosa vista continuamos nuestro recorrido hasta la siguiente pirámide.
Ya bajando por las enormes escalinatas, nos encontramos con varios templos en La Calzada de los Muertos; poco a poco, la Pirámide de la Luna cada vez se ve más grande. Encontramos en el camino el Mural del Puma, con bellos colores y formas de color rojo, verde y blanco y la forma de lo que se cree es un puma. Su moldura está bellamente decorada en representación de calchihuites y piedras preciosas, vale la pena detenerse para observar este mural.
Adelante nos encontramos con la Pirámide de la Luna; es uno de los edificios más antiguos de Teotihuacán -en el siglo XIX se le conoció como Leztli Iztácual- aunque es inmensa, su tamaño es menor que la del Sol. Tiene un tamaño de 45 metros por lado y una altura igual de 45 metros, su forma actual se logró después de siete etapas de construcción; de hecho, junto a la Pirámide de la Luna se encontró a la Diosa de la agricultura que es de la civilización tolteca, además en su explanada es donde inicia la Calzada de los Muertos.
Al subir sus también escalones angostos podemos visitar su explanada principal donde podemos recorrer cada uno de los extremos y sentarnos en uno de los bordes; ahí la vista es increíble, donde podemos apreciar lo hermoso de todos los Palacios y sus Calzadas.
Del Sol a la Luna, un viaje como ninguno, lugares tan imponentes que no se pueden dejar de visitar; es por eso que es la Ciudad de Dioses.
¿Qué llevar?
• Ropa y calzado resististe y cómodo para una fácil exploración de las montañas.
• Botella de agua, pero recuerda depositar el envase vacío en los cestos de basura.
• Gorra o sombrero
• Bloqueador solar
¿Qué no llevar?
• Tacones y ropa delicada
• Zapato liso, podrías resbalar con las rocas.
Por Raul García
@RaulGViajes