IMSS PODRIDO
Hola señor Gordillo, con el gusto de saludarlo nuevamente, le envío el artículo de mi amigo Jacinto Álvarez sobre el desabasto de medicinas en el seguro social, experiencia personal.
Reciba un afectuoso saludo y estoy al pendiente de comunicarnos.
Saludos a su esposa.
Mary Hernández
La dignidad humana
Por: Jacinto Álvarez Carro
Hace menos de dos años cambió de administración la clínica 58 del IMSS. Se notó el cambio, durante algún tiempo mejoró la atención al público. Los usuarios del turno vespertino ya no tenían que acudir al día siguiente a recoger medicamentos porque antes inexplicablemente- la farmacia sólo surtía ciertos medicamentos durante la mañana; pero lo más importante de todo es que había medicamentos y parecía haberse conjurado el fantasma del desabasto.
El cambio poco duró, una institución podrida desde sus cimientos puede más que el esfuerzo de un solo hombre y la falta de medicinas es visible actualmente en las estanterías, que sólo cuentan con paracetamol, complejo B, a veces omeprazol y un par de antibióticos. Si la receta de tu médico no cubre una de estas medicinas comenzarás un viacrucis de visitas y colas en la farmacia para que te salgan con la novedad de que tu medicamento “no ha llegado”, que vuelvas en tres días.
Te proporcionan dos teléfonos por si te quieres evitar el viaje; el número de la farmacia (que jamás te contesta) y el número del encargado de abastecimientos que en ocasiones contesta, pero las probabilidades de que esto ocurra son inferiores a sacarte la lotería.
El resultado si quieres evitar comprar tu medicamento por otro lado- se traduce en incontables viajes al seguro con la consiguiente pérdida de tiempo y el menoscabo de tu dignidad y paciencia porque la receta “ya venció” y tienes que acudir por una nueva con tu médico. Cosas de la burocracia...
Peña Nieto no se ha presentado por Iguala para enfrentar lo que parece ser la peor crisis de su gobierno, en vez de eso ha tenido varias giras por el país inaugurando entre otras cosas- varios centros hospitalarios para poder “brindar atención a mayor número de mexicanos”, que no es otra cosa que propiciar un reparto equitativo de la miseria entre mayor número de ciudadanos; un reparto igualitario de carencias a costa de la dignidad de los derechohabientes.
Sí señores, gastamos millones en construir nuestra propia nave espacial y así lo exponemos a los ojos del mundo, pero no tenemos para combustible.