¡MADRE MIA!
Nuestra invocación obedece a dos noticias. Una muy buena y otra pésima. La primera, para solazarnos, es la renuncia del presidente municipal de Naucalpan don David Sánchez Guevara. Y la otra, para llorar, que lo quieren hacer de nuevo diputado federal.
Nos causa grima saberlo. Y más aún, cuando el partido, por su incrementada ceguera, no encuentre otros posibles candidatos para que “nos representen”: De limpia trayectoria. Honesto. Recto. Digno. Sin casa blanca, como muchos otros. Sin prejuicios.
En Naucalpan, en donde vivimos desde hace medio siglo, las carencias son abominables. Cada año se incrementan. Y más en los últimos: Falta de vigilancia, de limpieza en calles. Abandono de parques y jardines. Robos, asaltos. Una policía abandonada. Baches en aumento. Como la deuda pública, sin obra pública.
No han dicho aún quién reemplazará durante este año al que, por fortuna, se va. Ojalá sea alguien correcto y corrija las males artes del “grillo” (así se les dice?) que desea regresar al Congreso, de donde salió para llegar a edil de la Joya de la Corona del estado de México, en 2012, junto con su compadre. Pero sí se sabe que le ofrecieron el “fuero” federal para que tenga tranquilidad.
Es decir, que no le vaya a pasar lo mismo que a los alcaldes de Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Tamaulipas, Nayarit, San Luis Potosí, Querétaro y de otros tantos estados, que no les “salieron bien las cuentas” Y sí aumentaron la corrupción, los robos, los asesinatos, las violaciones y etcétera.
Como corolario preguntaríamos con ingenuidad sí éste anunció es para los que votarán en julio próximo. Los que aún creen en quienes, como el que sale, dicen gobernar. Veamos, después de este dislate político, a quien impulsarán para nuevo alcalde. ¿Otro de la misma ralea?
Carlos Ravelo Galindo, afirma: [email protected]