
Ahora, cuando nuestro novel recaudador de rentas nos pronostica reducción, por la falta de dinero, en varios rubros: educación, trabajo, empleo, infraestructura, en todos sentidos, se nos ocurre, antes de que llegue 2016, recordar al aún no adulto mandatario q…
Ahora, cuando nuestro novel recaudador de rentas nos pronostica reducción, por la falta de dinero, en varios rubros: educación, trabajo, empleo, infraestructura, en todos sentidos, se nos ocurre, antes de que llegue 2016, recordar al aún no adulto mandatario que para quien navega sin rumbo, ningún viento es favorable, y la siguiente anécdota. Acaso logre iluminarlo para concretar sus ofrecimientos. Vaya “sus recuerdos del porvenir”, ni más ni menos.
Cuentan que en Francia, antes de la Revolución Francesa y durante el "despotismo", donde el Rey era "El Estado", el cobrador de Impuestos le acercó nueva propuesta: aumentar la recaudación. En esta proponía cobrar más dinero a los cresos del reino.
El monarca, ante la ingenuidad de su subordinado le dijo: "no, mi querido súbdito. A los ricos ya no... Son mis amigos casi todos, y si los hacemos enojar ya no me van a invitar a sus fiestas, francachelas, guateques, bautizos, bodorrios, etc.
Todos ellos y nosotros somos "gente guapa", y no les podemos hacer eso. Además ¿Cuántos hay en el Reino? ¿Cuánto más podríamos recaudar? No, no, no. Eso ni pensarlo. Además ¿no te das cuenta de que tienen dinero y poder y se nos pueden marchar a otro reino llevándoselo todo? Pero te lo agradezco y perdono, no tienes el conocimiento que yo tengo".
Se fue elempleado, todo agitado y regresó con una nueva propuesta. Que cuando se la presentó al Rey éste dijo: "A los pobres tampoco”. A esos de dónde les podemos sacar dinero. Apenas tienen para comer. Además muchos de ellos lo son por flojos, por ignorantes, por viciosos, etc. y nunca saldrán de su pobreza. No, con ellos no te metas. Déjalos como están. Así viven contentos o tranquilos, sin ambiciones. Ni hay que alborotarlos.
Además..., son los que votan."
Todo desorientado le preguntó: "Entonces, su majestad, oriénteme ¿Qué me sugiere usted para recaudar más?"
Y el Rey le dijo: "Cóbrales más a los de la clase media, a los que son burgueses, a los profesionales, a los comerciantes, a los académicos, a los científicos, a los músicos, a la mediana burocracia, etc., etc., etc., A esos sí"
El economista, eso era, contestó: "Pero su majestad, a ellos ya se les cobra. A ellos son a los que siempre se los aumentamos. Se van a enojar". Y el Rey respondió: "Es posible, pero tiene algo que las otras clases no tienen: sueños y ambiciones. Y el mayor es ser ricos algún día. Y por lo mismo estudian, estudian y estudian; trabajan, trabajan, y trabajan. Y sí, se van a molestar por tener que pagar más impuestos, pero su sueño va a estar por sobre su enojo, y por lo mismo van a seguir en el estudio, en el trabajo con la ilusión, siempre de tener mucho.
Tampoco nos conviene que lleguen a tenerlo porque luego ¿Quién pagaría impuestos? Por esas razones a ellos es a los que hay que cobrarles más. Para justificarlo, el joven monarca expresó una máxima, aún en uso:
Recuerda, los pobres votan, la clase media paga impuestos y los ricos son los dueños de todo lo que tenemos, nos celebran y nos invitan a sus fiestas".
El receptor se quedó impresionado de la sabiduría y agudeza mental del mozalbete en turno y ni tardo ni perezoso se fue a cobrar más impuestos a la clase media.
Debemos aclarar que esto ocurrió, primero en siglos pasados. Pero la enseñanza prevalece entre nosotros. Actualmente. Díganme si nó.
carlos Ravelo Galindo, afirma: